La Sole llegó sin anuncios, compartió un asado criollo, cantó a capela y dialogó con vecinos en el predio del Centro Tradicionalista Huiliches, presidido por Rubén Bastias. La artista dejó abierta la invitación para que la institución participe en su propio festival.
La reconocida artista Soledad Pastorutti visitó Junín de los Andes y compartió una jornada inolvidable en el Centro Tradicionalista Huiliches, institución presidida por Rubén Bastias y organizadora de la emblemática Fiesta Nacional del Puestero.

Lejos de un encuentro improvisado, la visita formó parte de la agenda de trabajo de “La Sole”, quien llegó acompañada por su producción para la grabación de un documental. La idea era sencilla pero profunda: integrarse como una más, compartir un asado, escuchar historias y vivencias, y recorrer los rincones que hacen de este espacio un símbolo de identidad y tradición.
Una artista despojada de la fama
Sin protocolos ni artificios, Pastorutti dialogó con los integrantes de la comisión, escuchó relatos de pobladores como Carlos Callicir, recorrió el predio, se acercó al río Chimehuin —donde incluso tomó agua para llevar consigo— y disfrutó de tortas fritas caseras. Cantó a capela, se sacó fotos y se mostró agradecida en cada gesto.

Rubén Bastias relató emocionado: “Hoy recibimos la visita de La Sole. Nadie sabía que venía, la idea era que se sumara como una más. Almorzó, compartió, se llevó piñones y nos invitó a su propio festival en octubre. Fue un momento gratificante, porque eligió estar aquí, en nuestro centro, junto a nuestra gente”.
Un lazo que se fortalece
La artista ya había participado en ediciones anteriores de la Fiesta del Puestero, y esta nueva visita refuerza los vínculos con quienes mantienen viva la cultura popular. Su invitación para que representantes del Centro sean parte de su festival abre una puerta especial y confirma que la tradición y el trabajo bien hecho siempre encuentran eco.

Para las más jóvenes, “flor del pago y buenas mozas”, fue una sorpresa ver a La Sole frente a ellas. Para la comisión, una satisfacción que regocija el alma: compartir la mesa con una figura nacional que eligió Junín de los Andes para escuchar, aprender y celebrar nuestras raíces.
Porque cuando hay identidad, pasión y respeto por la cultura, las oportunidades siempre llegan. Y en Junín de los Andes, la tradición sigue siendo motivo de encuentro.


