Georgalos, la histórica empresa argentina de golosinas, puso en venta parte de su portfolio de marcas. Entre ellas, tres clásicos que forman parte del ADN nacional: Mantecol, Palito de la Selva y Toddy.
¿El motivo? El de siempre últimamente: la caída del consumo. Según datos del sector, las ventas de productos “impulsivos” (o sea, golosinas, caprichitos, placeres de la vida) se derrumbaron casi un 15% este año. Y Georgalos no pudo zafar: contrató al Banco Santander como asesor y salió a buscar comprador por un paquete que podría valer hasta 200 millones de dólares.
Consumo desplomado
De acuerdo a la consultora Scentia, en 2024 el consumo masivo en supermercados y autoservicios cayó un 13,9% en comparación con 2023. La misma medición agrega que durante el primer trimestre de 2025 continuó en descenso, con una baja del 8,6% respecto a igual período del año anterior.
El estudio especifica que segmento de productos «Impulsivos», que incluye golosinas como las comercializadas por Georgalos, experimentó un retroceso del 14,6% interanual en los primeros tres meses del año.
Georgalos está dirigida por Miguel Zonnaras, nieto del fundador de la compañía, Miguel Georgalos, quien construyó un imperio con la receta del Mantecol. Opera con siete plantas en las que trabajan unos 2 mil empleados. Una de las fábricas está en La Rioja, otra en Villa Mercedes (San Luis), tres en Córdoba y dos en Buenos Aires. Sus oficinas centrales están en Villa Martelli, donde también posee uno de sus dos centros de distribución. El otro se encuentra en Córdoba.

La firma exporta el 80% de sus marcas al mercado latinoamericano. Un caso especial es el del maní: la mitad de la producción se envía al exterior y el resto es para consumo propio.
De 2001 a 2025
Georgalos tiene otras marcas además de Mantecol, Toddy y Palitos de la Selva: Nucrem, chicles Bazooka, los caramelos duros rellenos Pequeños Placeres, los Flynn Paff, Lengüetazo, Full Maní, Full Mint, Flow Cereal, Namur, Flynnies y Nutrifoods.
La empresa se vio obligada a vender su marca Mantecol en 2001 para cubrir las deudas acumuladas durante la crisis. La recuperó en 2022. Ahora, la historia se repite.
El Mantecol, un postre semiblando de maní muy popular en Argentina, fue creado por Miguel Georgalos, un inmigrante griego, en la década de 1940. La receta se inspiró en la Halva, un postre de la cocina griega a base de sésamo, pero Georgalos la adaptó utilizando maní.
El origen y el desarrollo del Mantecol:
- Miguel Georgalos:Nació en Grecia, pero pasó parte de su vida en Polonia donde aprendió pastelería. Al llegar a Argentina en 1939, se instaló en Flores y comenzó a experimentar con la Halva, adaptándola al gusto argentino.
- La creación del Mantecol:Georgalos, al buscar un reemplazo para el sésamo en la Halva, optó por el maní, creando así el Mantecol. La marca se desarrolló rápidamente, convirtiéndose en un producto emblemático de la empresa Georgalos.
- El nombre Mantecol:El nombre surgió de la descripción de la textura del postre, que se deshacía en la boca y dejaba un sabor «mantecol» en el paladar.
- El auge de la marca:El Mantecol se convirtió en un producto muy popular, llegando a ser un ícono de la gastronomía argentina. Georgalos expandió su negocio a otros productos, como chocolates, turrones y caramelos.


