Apenas el 14% de los alumnos alcanza un nivel satisfactorio en esa materia y más de la mitad no llega al nivel básico. En Lengua, los resultados cayeron 8 puntos porcentuales.
Los resultados de las últimas Pruebas Aprender marcan que los estudiantes de secundaria empeoraron su desempeño con respecto al año anterior, tanto en Lengua como en Matemáticas.
Los resultados correspondientes al año pasado desmejoraron 8 puntos porcentuales en Lengua respecto a los del 2023, pero la situación más crítica se ve en Matemáticas: apenas un 14,2% alcanza un nivel satisfactorio.
El Ministerio de Capital Humano publicó este miércoles por la mañana un comunicado con los resultados preliminares de las Pruebas Aprender Secundaria 2024 que se les realizó a los estudiantes de 5° y 6° año de todo el país en octubre pasado.
Los resultados de las evaluaciones a 379.050 estudiantes mostraron una situación realmente crítica en Matemáticas con respecto a las últimas pruebas Aprender.
Apenas el 14,2% de los evaluados alcanza el nivel satisfactorio, lo que representa una caída brutal si se lo compara con el último año, donde el 51,5% se ubicaba entre el nivel satisfactorio y el avanzado.
Los estudiantes en el nivel básico de matemáticas representan al 31,2%, un número que creció con respecto al 2023, dado que en esa evaluación había un 24,5% en esa categoría.
Los resultados también indicaron que el 58% de los estudiantes alcanzan o superan el nivel satisfactorio en Lengua. Esto es 8 puntos porcentuales menos que el año pasado, donde el 66,4% se ubicaba por encima.
En paralelo, los estudiantes que alcanzaron el nivel básico en dicha materia representan al 26,2%, lo cual representa un incremento con respecto a las últimas pruebas, donde el nivel básico representaba un 21,7%.
Este crecimiento del nivel básico no es porque hay menos estudiantes por debajo de esta categoría, sino por el contrario: hay más estudiantes que no alcanzan el nivel satisfactorio y se quedan en el básico.
Esto se ve ratificado con el dato de los alumnos del secundario que no alcanzaron el nivel básico de lengua en las últimas pruebas. Ellos representan el 15,8%, mientras que el año pasado esa categoría representaba un 11,8%.
La brecha entre provincias
Formosa fue la jurisdicción con mejores resultados, con un 63,6% de los alumnos alcanzando el nivel esperado de lectura (4 y 5). Además, el 37% de los estudiantes se ubicaron en el nivel más alto, lo que significa que pueden realizar inferencias complejas sobre los textos. A nivel nacional, solo un 18,7% de los alumnos alcanzan este nivel.
El plan de alfabetización en esta provincia se orienta hacia un enfoque constructivista y con énfasis en la educación bilingüe. El subsecretario de Educación provincial, Luis Ramírez Méndez, celebró el buen desempeño de los estudiantes y se refirió a las acusaciones de “manipulación de resultados”.
“Estas son escuelas que Nación selecciona para cada provincia y nosotros no tenemos incidencia. Hay instituciones de Educación Intercultural Bilingüe, públicas y públicas de gestión privada”, sostuvo, en declaraciones recogidas por AgenFor.
En segundo lugar se ubica Córdoba, en donde casi 6 de cada 10 alumnos alcanza los niveles esperados de alfabetización y un 29,6% logra el nivel más alto. Su política educativa, el “Compromiso Alfabetizador”, se fundamenta en los programas de alfabetización implementados a lo largo de la última década.
La Ciudad de Buenos Aires (CABA) le sigue con un 55,5% de los estudiantes alcanzando los niveles de lectura 4 y 5. Estos alumnos fueron evaluados bajo el antiguo diseño curricular, que priorizaba un enfoque global o constructivista. Sin embargo, este año se reorientó hacia un método “estructurado”, centrado en la conciencia fonológica (correspondencia entre letras y sonidos).
De mayor a menor desempeño, siguen las siguientes jurisdicciones:
- Chubut: 49,9%
- La Pampa: 49,6%
- Santa Cruz: 47,2%
- Santiago del Estero: 47%
- San Luis: 46,6%
- Salta: 45.8%
- Jujuy: 45,6%
- Tierra del Fuego: 45%
- Río Negro: 44,8%
- Mendoza: 44,1%
- La Rioja: 43,9%
- Corrientes: 43,8%
- Provincia de Buenos Aires: 43,7%
- Catamarca: 43,6%
- Santa Fe: 41,4%
- Tucumán: 40,4%
- Entre Ríos: 40,4%
- Misiones: 38%
- San Juan: 37%
- Neuquén: 35,8%
- Chaco: 34,2%
La provincia de Neuquén, de todas formas, es un caso especial porque tuvo una baja participación de escuelas (40%) y estudiantes (34%).
A pesar de las notorias asimetrías en el ranking, las diferencias no parecen estar relacionadas con el método elegido por cada jurisdicción, ya que provincias que afirman utilizar enfoques similares obtienen resultados muy dispares.
A fines de mayo se publicará el informe completo con los resultados nacionales, acompañados por el detalle de cada provincia. No habrá informes por escuela.
En tanto, los estudiantes de tercer grado serán evaluados este año en lectura y en otras áreas en las pruebas regionales ERCE, organizadas por Unesco.
La brecha socioeconómica también se observa al comparar los resultados de las escuelas estatales con las privadas
Asimetrías socioeconómicas
En este caso, la prueba midió el nivel socioeconómico de las escuelas, no de los alumnos. En el quintil más bajo (las escuelas más pobres), solo 1 de cada 3 estudiantes (32%) alcanza el nivel esperado de lectura. En el otro extremo, en el quintil más alto, la cifra asciende a más del doble: 66,8%.
A la vez, entre los alumnos más favorecidos del país, 1 de cada 10 (12,3%) queda por debajo del umbral mínimo: no llegan al nivel 3 de desempeño. Entre los menos favorecidos, son 4 de cada 10 (44,4%) quienes no alcanzan ese nivel.
La brecha socioeconómica también se observa al comparar los resultados de las escuelas estatales con las privadas (que, en promedio, suelen tener un NSE mayor). En el sector estatal, alcanza el nivel esperado de lectura el 39% de los estudiantes, mientras que en el sector privado la cifra es mucho mayor: 62,4% (23,4 puntos de diferencia).
“Analfabetismo institucionalizado”
El exrector del Colegio Nacional de Buenos Aires, Gustavo Zorzoli, opinó en declaraciones al Observatorio de Argentinos por la Educación: “Para mejorar la alfabetización, es urgente consolidar una política de evaluación que se sostenga en el tiempo, con pruebas construidas de forma sólida, censales, anuales y aplicadas bajo criterios homogéneos. Sin continuidad, no hay línea de base ni posibilidad de identificar avances ni retrocesos».
En tanto, Cecilia Veleda, doctora en Sociología de la Educación y coordinadora de la Fundación Argentina Porvenir, sostuvo: “Sin lectoescritura ningún otro aprendizaje es posible. En los sectores más postergados el 20% no lee: esto es analfabetismo institucionalizado. Para el conjunto de los estudiantes, menos de la mitad logra comprender textos del modo esperable, luego de haber asistido a la escuela desde los 4 años hasta los 8, cuando se toma esta prueba. Todos debemos comprometernos con este tema central”.


