El presidente disertó en la ONU y habló sobre Malvinas, la alianza estratégica con Estados Unidos y la inteligencia artificial
Javier Milei disertó este miércoles ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), en Nueva York, con una dura crítica al organismo, al que calificó de «inútil», y cuestionó a quienes lo integran al hablar de una casta de «parásitos».
La intervención de Milei se desarrolla en el marco de la 81ª Asamblea General de la ONU y forma parte de su agenda internacional en Nueva York. Antes de ingresar al recinto, el mandatario había llamado la atención al utilizar una corbata vinculada con Adam Smith que, según se informó, perteneció al economista Milton Friedman.
«Cuando asumimos el gobierno de un país en ruinas, al borde de la peor crisis de su historia, tuvimos algo claro desde un principio, que nuestros problemas tenían que enfrentarse con absoluta sinceridad», dijo Milei frente al auditorio, al tiempo en el que agregó que «siempre es mejor decir una verdad incómoda, antes de una mentira confortable». «Por eso, créanme que sé de lo que hablo cuando señalo con ánimo constructivo los problemas que tiene esta organización», afirmó el mandatario en referencia a la ONU, que «pretende arbitrar y orbitar entre los Estados».
«Los supuestos defensores de los Derechos Humanos apañaron a dictaduras sanguinarias y regímenes que lapidan mujeres en la calle. Votaron sistemáticamente en contra de Israel, mientras hacían silencio frente al terrorismo islámico y ante genocidios de cristianos en el África», dijo.
El Presidente planificó su exposición con la defensa de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, la alianza estratégica con Estados Unidos y el impacto de la inteligencia artificial como ejes principales. A su vez, plantea su mirada sobre el escenario económico internacional, con especial atención sobre los recursos naturales y las cadenas globales de suministro.
Frente a un auditorio lleno, Milei volvió a criticar a la ONU por ser «una organización que se propuso defender la soberanía territorial de sus miembros decidió mirar para el otro lado respecto a la situación de las Islas Malvinas». Enseguida, se preguntó: «¿De qué sirve una resolución si durante décadas la contraparte puede actuar en sentido contrario y esa resolución queda intacta en los archivos, pero impotente frente a la realidad?»
«El principio de libre determinación no aplica en este caso, ya que se trata de una población implantada por la potencia ocupante sobre un territorio cuya soberanía se encuentra en disputa. Ese principio existe para liberar a los pueblos colonizados, no para consagrar situaciones derivadas de la colonización», aseguró.
Vaca Muerta
Milei también dedicó parte de su discurso a la política energética y destacó el potencial de Vaca Muerta, al tiempo que vinculó su desarrollo con el reclamo argentino sobre los recursos naturales en el Atlántico Sur.
«Y al sector energético mundial quiero decirle algo más: Vaca Muerta es una oportunidad histórica, con potencial para ser una de las grandes protagonistas energéticas de las próximas décadas. Vengan. Inviertan. Desarróllenla. Háganlo con nosotros«, afirmó.
Sin embargo, planteó un límite para las inversiones vinculadas con territorios que Argentina considera bajo ocupación externa: «Pero esta invitación tiene un límite. No seremos indiferentes frente a quienes exploten recursos bajo ocupación externa ilegal».
«La posición argentina está tomada. Hoy vengo a decirles que la Argentina no se va a sentar a esperar a que la ONU y la comunidad internacional estén a la altura de su propio mandato; va a tomar cartas en el asunto», agregó.
Durante su discurso, Milei hizo referencia a la explotación de petroleras offshore en la plataforma continental argentina: «Nosotros elegimos una defensa pacífica, práctica y efectiva. Vaca Muerta es una oportunidad histórica. Vengan. Inviertan. Pero esta invitación tiene un límite. No seremos indiferentes frente a quienes exploten recursos bajo ocupación externa ilegal.»
Alineación geopolítica y política exterior
Milei recordó cuál es el alineamiento estratégico que eligió para Argentina, que es uno «sin ambigüedades con Occidente». «Lo hicimos con los Estados Unidos y con Israel, países con los que compartimos una profunda afinidad de valores y una complementariedad estratégica», aclaró.
El jefe de Estado también aprovechó la oportunidad para apuntar al organismo por la gestión de la pandemia del Covid-19. Para él, todas las dependencias de la entidad «se opusieron a la evidencia científica y promovieron en todo el mundo políticas de encierro forzado«. «Donde algunos aducen un error de política sanitaria, nosotros vemos un experimento global de control social disfrazado de ciencia».
Uso de la Inteligencia Artificial y el rol del Estado
«Quiero hablarles de tres cuestiones», dijo Milei, y enumeró: «Primero, aquello que el organismo debió hacer y no hizo. Segundo, aquello que no debió hacer e hizo de todas formas. Y tercero, su posición ante el advenimiento de la Inteligencia Artificial«. «Hace 78 años, esta casa declaró que todos los seres humanos nacen libres e iguales, en dignidad y derechos, palabras nobles cuyo espíritu comparto plenamente», agregó.
«Cuando escuchamos que el Estado debe controlar la Inteligencia Artificial conviene recordar algo elemental: el Estado no es una criatura abstracta, sino hombres, funcionarios y burócratas. Y concederle el control sobre la innovación es conceder, en el mejor y más ingenuo de los casos, la facultad de limitar lo que los demás pueden crear», destacó.
Durante su discurso en la Asamblea General de la ONU en Nueva York, Milei dijo: «La historia nos ofrece razones para examinar cuidadosamente semejante poder. Durante siglos, el miedo al mañana fue argumento para restringir libertades en el presente, con la misma promesa: ‘entréguenos una parte de su libertad y los protegeremos de esta nueva amenaza'».
«Cuando escuchamos que el Estado debe controlar la inteligencia artificial, conviene recordar algo elemental: el Estado no es una criatura abstracta, sino hombres, funcionarios y burócratas, y concederle el control sobre la innovación es conceder a algunos la facultad de limitar lo que los demás pueden crear.»
Propuso a Argentina como polo de desarrollo en IA
Sobre del debate global que generó el avance de la IA, Milei dijo que “donde muchos ven una amenaza”, la Argentina ve “una frontera”.
“Inteligencia artificial o superinteligencia, como dice Trump, puede multiplicar nuestra productividad en órdenes de magnitud que todavía no comprendemos. Trayendo a Adam Smith: la IA será la fábrica de alfileres del siglo XXI, y mucho más […] ¿Eso exige prudencia? Sí. Pero prudencia no significa miedo, y es más, el miedo bajo ningún punto de vista debería convertirse automáticamente en obediencia», remarcó.
“Por eso les digo: ante la IA, la Argentina se ubicará en la vanguardia de la libertad. Tenemos los minerales críticos, la energía, el talento y la capacidad para competir en cada eslabón de esa cadena de valor y queremos ser el lugar más competitivo al mundo para desarrollarla, con un marco jurídico de vanguardia, el compromiso de no regular de manera preventiva”, prometió.
«Ante la Inteligencia artificial, Argentina se ubicará en la vanguardia de la libertad… queremos ser el lugar más competitivo al mundo para desarrollarla, con un marco jurídico de vanguardia, el compromiso de no regular de manera preventiva, responsabilidad limitada para las empresas que operen con agentes de IA y beneficios fiscales.»

