La Justicia descartó una estafa y liberó al Gobierno de una causa delicada, que tenía al presidente Javier Milei en el centro; el tuit, las reuniones en la Casa Rosada, las transferencias millonarias y los contactos telefónicos

Milei dijo que el caso $LIBRA tuvo “fines golpistas”, acusó a periodistas y advirtió: “Los hijos de puta se tienen que quemar en la hoguera”
Tras el fallo que también benefició a Karina Milei y a otros nueve investigados, el Presidente apuntó contra periodistas que cubrieron el caso.

Por Federico González del Solar
La Justicia sobreseyó a Javier Milei, a su hermana Karina y a todos los involucrados en la causa por la criptomoneda $LIBRA.
La decisión clausura de manera casi definitiva la investigación de una larga secuencia de hechos que sugería la existencia de una presunta estafa, algo que la Justicia descartó.
Los hechos se remontan, por lo menos, al 14 de febrero de 2025, cuando el empresario cripto Hayden Mark Davis creó el activo que el presidente promocionó en redes sociales minutos después.
Con el tuit, el precio se disparó. Pero luego Davis retiró más de 100 millones de dólares del proyecto y todo se derrumbó. Las pérdidas y las quejas de quienes habían apostado por la criptomoneda promocionada por Milei se transformaron en denuncias que luego dieron origen a la causa que tramita en Comodoro Py.
Esa investigación judicial dejó el expediente al borde del cierre. Fue criticada por los damnificados, por la falta de algunas medidas y por su ritmo parsimonioso. Con todo, la pesquisa reveló datos que parecían fortalecer una acusación que el fiscal Eduardo Taiano nunca formalizó y que este viernes se sepultó.

Entre ellos, sospechosas transferencias millonarias por parte de Hayden Davis a figuras locales y reuniones con el Presidente en Casa Rosada anteriores al lanzamiento. También contactos vía teléfono entre el Presidente y Novelli al momento del lanzamiento, cuando el trader se encontraba junto a Davis en los Estados Unidos. Y, entre otros hechos, visitas de Novelli y su familia a una sucursal bancaria, cargando bolsos, antes y después del estallido del caso.
El rol de los sobreseídos
Javier Milei. Se reunió con Davis y Novelli antes del lanzamiento de $LIBRA, incluido un encuentro en la Casa Rosada, el 30 de enero de 2025. El 14 de febrero, a las 19.01, promocionó la moneda y difundió el código del contrato para comprarla, bajo el argumento de que se trataba de una iniciativa destinada a financiar pymes. Un peritaje al teléfono de Novelli reveló que estuvo en contacto con él antes, durante y después de aquel tuit. Unas cuatro horas más tarde, Milei eliminó el mensaje en redes y se despegó del proyecto.
Mauricio Novelli. Es el trader argentino que habría sido el nexo entre Davis y Milei. Organizó el evento Tech Forum Argentina, en 2024, del que participaron empresarios vinculados con el proyecto, incluido Davis. Al momento del lanzamiento de $LIBRA, se encontraba junto a Davis en Texas, desde donde habló con Milei por teléfono.
En su teléfono, la Justicia encontró una nota que aludía a un supuesto acuerdo con Davis y Milei por 5 millones de dólares. Diez días antes del lanzamiento, visitó una sucursal del Banco Galicia cargando bolsos.
Su relación con el presidente se remonta a la época en que el economista impartía clases en su academia de trading, en 2021.
Camilo Rodríguez Blanco. Trader colombiano radicado en la Argentina. Recibió casi cuatro millones de dólares digitales de Hayden Davis el 3 de febrero de 2025, cuatro días después de la reunión del empresario con Milei en Rosada, según consta en el expediente. De ese dinero, transfirió al menos 695.990 dólares a una cuenta vinculada a Novelli, un día antes de que el trader visitara con bolsos una sucursal del Banco Galicia, según la investigación que terminó con su sobreseimiento.
Orlando Mellino. Jubilado argentino de 75 años que recibió 1.015.000 dólares digitales por parte de Davis el 30 de enero de 2025, después de que el empresario se reuniera con Milei. Pocas horas después, transfirió todo el dinero a una tercera cuenta, cuyo titular la Justicia no pudo identificar.
María Alicia Rafaele y María Pía Novelli. Madre y hermana de Novelli. El 4 de febrero, diez días antes del lanzamiento de $LIBRA y cuatro días después de que Davis comenzara a transferir el dinero, fueron registradas ingresando junto al trader, con bolsos, a la sucursal del banco. Ambas regresaron allí el primer día hábil posterior al colapso del activo y la explosión del caso. Cuando la Justicia allanó las cajas de seguridad, estaban vacías.

Karina Milei. La investigación comprobó que la secretaria general de la Presidencia había autorizado el ingreso de Davis y otros empresarios a la Casa Rosada. El peritaje al teléfono de Mauricio Novelli reveló que ella también habló por teléfono con Novelli minutos después del lanzamiento de $LIBRA, además de mantener otros contactos durante aquellos días.
Era investigada por presunto tráfico de influencias en una causa paralela, iniciada a partir de sospechas de que se exigían pagos a empresarios para facilitar reuniones con su hermano. Ese expediente terminó absorbiendo la investigación por $LIBRA, que tenía, en un principio, como jueza a María Servini.
Manuel Terrones Godoy y Sergio Morales. La investigación los identificó como laderos de Novelli y como parte del entramado de contactos que vinculó al Presidente con Davis. Terrones Godoy era socio de Novelli en Tech Forum y organizador del encuentro de octubre de 2024 que reunió a los empresarios criptos con el Presidente. Hasta la explosión del caso, Morales se desempeñaba como asesor del directorio de la Comisión Nacional de Valores (CNV).
Julian Peh. Empresario extranjero vinculado con Kip Network, señalado en las denuncias como otro de los participantes en la creación y el lanzamiento de $LIBRA, pero ligado a la parte más técnica del proyecto. Había mantenido contactos con Milei a partir del Tech Forum.A pedido del fiscal Taiano, todos ellos fueron sobreseídos por el juez Marcelo Martínez de Giorgi, que se hizo cargo del expediente luego de que la jueza Servini dejara de intervenir en la investigación.
Por Federico González del Solar – La Naciòn

