Lo que empieza con un préstamo de unos pesos para completar el alquiler se puede transformar en una bola de deuda que deja a la persona fuera del sistema.

Por Daniel Malnatti
El diario de un endeudado es una espiral descendente. Lo que empieza con un préstamo de unos pesos para completar el alquiler, con la ayuda para refinanciar la tarjeta o la boleta de la luz que llegó con aumento, se puede transformar en una bola de deuda que deja a la persona a la intemperie, fuera del sistema.
Según datos del Monitoreo de Opinión Pública de la consultora Management & Fit, más de la mitad de las familias argentinas tiene algún problema para llegar a fin de mes. Dentro de ese grupo, el 71,9% tiene que pedir préstamos, tanto en el sistema financiero formal como en el informal.
La deuda por tarjeta de crédito encabeza la lista de las distintas formas de endeudarse de una familia. Varios escalones más abajo figuran los créditos personales en bancos, los adelantos a través de billeteras virtuales y el endeudamiento informal con amigos y familiares.
Cuando la tarjeta llega al límite, la historia entra en su etapa más crítica. Sin crédito disponible en el sector bancario, no queda más opción que recurrir a lo que esté a mano: pedir un préstamo en una billetera virtual, aceptar créditos con intereses usurarios o pedirle prestado a un familiar. En ese punto, el endeudamiento ya no sirve para comprar algo en cuotas; se convierte en un parche para reemplazar el sueldo y poder pagar la comida o la luz.
A partir de ahí, la bola de nieve no se puede parar. Como los intereses se multiplican sobre los saldos impagos del mes anterior, la deuda se vuelve un pozo sin fondo. Todo el dinero que entra se va entero para tapar los agujeros del pasado. Ya no hay margen para planificar ni para pensar en el futuro: la única prioridad es ver cómo se llega al vencimiento de mañana.
El fenómeno golpea de lleno a los más jóvenes: el 40% de quienes tienen entre 18 y 30 años y tomaron un préstamo no lo puede pagar, una situación alimentada por la falta de empleo formal y el fácil acceso al dinero que ofrecen las billeteras virtuales. Esta espiral deriva rápidamente en intimaciones recurrentes, recargos punitivos y la inclusión en los registros del Veraz.
Frente a una morosidad en niveles récord, los bancos descartan condonaciones para no desalentar el cumplimiento y apuestan a esquemas de refinanciación con mayores plazos. Sin embargo, los analistas advierten que estas medidas son solo parches. Sin una recuperación real del salario y del poder adquisitivo, la rueda no frena y millones de familias siguen empezando cada mes con la cuenta en rojo.
Luis Caputo descartó ayuda para las familias endeudadas: «Es un tema entre privados»
El funcionario sostuvo que la problemática se irá solucionando porque los bancos están «haciendo un esfuerzo» para refinanciar a tasas más bajas y razonables.

El ministro de Economía, Luis Caputo, descartó el viernes que el Gobierno tome alguna medida de ayuda para las familias endeudadas. «Es un tema entre privados», afirmó y desligó al Estado de cualquier responsabilidad. A pesar del crecimiento de la morosidad, el funcionario pronosticó que se ”irá normalizando” porque los bancos “están haciendo un esfuerzo”.
El ministro Caputo quitó responsabilidad al Estado por este problemática. “Tampoco hay mucho en lo que nosotros podamos hacer ahí”, afirmó y luego agregó: «Es un tema entre privados».
La postura oficial parte de la premisa de que la crisis de mora en los créditos familiares tuvo su origen en la volatilidad de tasas de interés que ocurrió en la previa electoral del año pasado. En palabras del presidenteJavier Milei, “es uno de los efectos colaterales de los ataques del kirchnerismo” antes de las elecciones legislativas de 2025.

El mandatario remarcó que trasladar la resolución al Estado equivale a “pasarle la cuenta a todos los demás”. Y fue categórico al atribuir la responsabilidad de la deuda a quien decide asumirla: “¿Les pusieron una pistola en la cabeza para hacerlo?”.
El jefe de Estado también valoró la actitud de los bancos, que, según describió, están avanzando en procesos de refinanciación con los deudores: “La refinanciación que están haciendo la mayoría de los bancos es un problema entre privados. De hecho, nosotros fomentamos la refinanciación”, aseguró Milei

