Un equipo de la Universidad de California en San Diego desarrolló un prototipo capaz de medir en forma continua distintos biomarcadores presentes en el sudor. El dispositivo podría abrir una nueva etapa para los wearables destinados al seguimiento de la salud.
Investigadores de la Universidad de California en San Diego (UCSD) desarrollaron un anillo inteligente capaz de medir glucosa, cetonas, lactato, ácido úrico, vitamina C y alcohol de forma continua a través del sudor pasivo.
El prototipo experimental, presentado en la revista Nature Communications, integra sensores bioquímicos en un formato compacto para ofrecer un monitoreo molecular en tiempo real sin requerir actividad física ni punciones en la piel.
El dispositivo supera la barrera de los monitores de actividad tradicionales -limitados a la frecuencia cardíaca, el movimiento o la temperatura- al adentrarse en la química corporal. Para obtener la muestra, utiliza un hidrogel osmótico que extrae microgotas de fluido a través de la epidermis sin generar dolor.
El secreto está en el sudor
Y ni siquiera hace falta salir a correr para producirlo. El anillo utiliza un hidrogel osmótico que extrae pasivamente pequeñas cantidades de fluido a través de la piel, sin dolor y sin necesidad de estimular la sudoración mediante ejercicio. Ese líquido circula por un diminuto canal y llega a una matriz de sensores electroquímicos, que mide la concentración de las distintas sustancias.
Los datos son procesados por la electrónica incorporada al dispositivo y enviados de manera inalámbrica a una aplicación en el teléfono celular.
La miniaturización es otro de los aspectos llamativos. Dentro del anillo conviven sensores, sistema de extracción y circulación del sudor, electrónica, transmisión inalámbrica y una batería flexible recargable de zinc-óxido de plata. Esta última permite alrededor de 12 horas de funcionamiento continuo por carga, mientras que la placa electrónica es más pequeña que una moneda de 25 centavos. La carcasa utilizada en el prototipo fue fabricada con polímero mediante impresión 3D.
El líquido recolectado fluye por un microcanal hasta una matriz de sensores electroquímicos. Allí, los componentes electrónicos procesan las concentraciones metabólicas y las envían por vía inalámbrica a una aplicación en el teléfono móvil del usuario.
| Componente | Especificación técnica |
| Batería | Flexible de zinc-óxido de plata con 12 horas de autonomía |
| Circuito impreso | Placa electrónica con superficie menor a una moneda de 25 centavos |
| Carcasa | Polímero impreso en 3D |
| Sensores | Matriz electroquímica múltiple para 6 moléculas distintas |
Eficacia en pruebas con pacientes
Durante los ensayos clínicos, el equipo evaluó la herramienta en voluntarios sanos y en personas con diabetes tipo 1. Las lecturas de glucosa registradas por el anillo mostraron una coincidencia alta con los valores obtenidos por sensores continuos comerciales. Las mediciones de cetonas arrojaron un nivel de precisión equivalente al de las tiras reactivas en sangre.
Para garantizar la precisión, la plataforma aplica algoritmos de calibración individualizados que convierten los impulsos eléctricos en valores moleculares concretos. La calibración personalizada mantuvo su estabilidad durante un período de dos meses en las pruebas de laboratorio.
La capacidad de monitorear múltiples analitos de forma simultánea abre nuevas posibilidades para la medicina preventiva y el seguimiento metabólico:
- Diabetes: control simultáneo de glucosa y cetonas para prevenir descompensaciones.
- Rendimiento físico: seguimiento del lactato para evaluar la fatiga muscular.
- Salud metabólica: medición de ácido úrico para detectar alteraciones renales o inflamatorias.
- Hábitos y nutrición: registro de vitamina C y niveles de alcohol en sangre.
Próximos pasos hacia el mercado
Pese a los resultados positivos, los científicos de UCSD aclararon que la tecnología permanece en fase de validación. El sistema no reemplaza a los dispositivos médicos aprobados ni debe utilizarse para tomar decisiones terapéuticas sin supervisión. El equipo iniciará ensayos clínicos con muestras poblacionales más amplias para evaluar la durabilidad de los sensores y la repetibilidad de las mediciones en actividades cotidianas.

