El consumo de alimentos acumula 15 meses consecutivos en retroceso y los precios trepan por encima de la inflación.
«El consumo de carne se desplomó a su nivel más bajo en 23 años«, alertó Felicitas Bonavitta, periodista de “Soy Casta”. En medio de un descenso de la inflación, pero de un incremento en el costo de vida, las periodistas del programa emitido por la pantalla de Bravo TV de lunes a viernes de 19 a 20.30 analizaron en detalle las diversas estrategias a las que recurre la población al momento de consumir alimentos.
Bonavitta detalló que «la carne picada de pollo se ha vuelto una alternativa para las familias», mientras que los cortes tradicionales se encarecen y se vuelven inaccesibles. La situación se repite en otros productos básicos como la yerba mate, cuya producción nacional cayó drásticamente debido a la elevada exportación y los precios altos. “Lo que se vende es de calidad inferior”, destacó la periodista, subrayando el impacto negativo que supone la competencia con los países vecinos, quienes exportan yerba de menor calidad.
Por otro lado, las carnes más baratas como el corte «cuadrada» aumentaron su precio debido a la mayor demanda, lo que demuestra las dificultades que los consumidores afrontan al momento de incluir en su dieta un producto tradicional en la mesa de los argentinos.
Mientras el Gobierno trata de sostener su política económica, la realidad en los hogares es distinta. «Los números no mienten», expresó Vanesa Ruiz, gerente del Centro de Almaceneros de Córdoba. La caída del consumo llega al 19.8%, con una notable escasez de alimentos en las mesas familiares.
«Un millón de niños se van a acostar sin cenar en la República Argentina», denunció la periodista Solana Camaño. A pesar de la solidaridad vecinal, por la escasez de productos básicos la crisis alimentaria sigue golpeando duramente a los sectores más necesitados del país, que ven cómo sus ingresos no alcanzan para cubrir los consumos alimenticios esenciales.

Los hábitos están cambiando en la mesa de los argentinos.
Caída histórica del consumo de carne vacuna en la Argentina: por primera vez se comió más pollo
Los hábitos están cambiando en la mesa de los argentinos. Aunque el país sostiene un alto nivel de consumo de carnes en la comparación global, se sostiene una tendencia irreversible en la dieta nacional: se elige más pollo y cerdo que vaca.
Las estimaciones provienen del cruce de datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Bolsa de Comercio de Rosario (BCRA), que revelan que por primera vez en la historia de la Argentina se consumió más pollo que carne vacuna: en el 2024, se demandaron 49,3 kilogramos por habitante promedio de productos avícolas, contra 48,5 kilos de alimentos bovinos.
Este índice representa el nivel más bajo de consumo de carne de vaca en los últimos 28 años según las estadísticas de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra). La brecha de la cifra se expresa si se lo compara con el consumo promedio del país entre 1950 y 1980, cuando alcanzaba los 84 kilos por persona.
Aún así, y si se suman las tres principales categorías de carnes (bovina, aviar y porcina), la Argentina es el segundo país con mayor consumo a nivel global, con 115 kilogramos per cápita, continuando con una tradición histórica de la nación. Sólo es superado por los Estados Unidos, cuyo promedio es de 120 kilogramos. El podio lo cierra Australia, con 105 kilogramos en el 2024.
Consumo de carnes por cada categoría
Una vez más, Argentina fue el primer consumidor global de carne vacuna per cápita, registrando 48,5 kilos por persona en promedio. En el 2024, también se ubicaron con importantes índices de demanda Uruguay, con 42,2 kilos, y Brasil, con 39,5 kilos.
A pesar del crecimiento que tuvo en su consumo de pollos (49,3 kilos por persona), nuestro país no alcanzó ingresar al podio de los líderes de demanda de carne aviar a nivel global, que es encabezado por Perú (56,4 kilos per cápita). Los otros dos principales consumidores son Estados Unidos (53,6) y Australia (53,4)
Por su parte, la carne porcina (de cerdo) continúa siendo la líder a nivel global y la Argentina preserva un crecimiento sostenido en su consumo, logrando duplicarlo en los últimos doce años: en 2024, se consumieron 17,7 kilos en promedio por persona. Sin embargo, nuestro país se encuentra lejos del mayor comprador de cerdo global, que es Corea del Sur con 42,7 kilos por habitante, y ocupa el puesto 19° entre los mercados de este corte.
LB / FPT / ML


