El número dos de Marco Rubio planteó reparos por las sanciones a petroleras y respaldó la propuesta de eliminar el organismo donde Argentina reclama la soberanía de las islas.
La alianza entre Javier Milei y Donald Trump encontró en las islas Malvinas dos puntos de desacuerdo. El subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, reconoció la preocupación de Washington por un proyecto argentino que podría sancionar a empresas norteamericanas vinculadas con la explotación petrolera en el archipiélago. Al mismo tiempo, defendió la propuesta de su gobierno para eliminar el Comité de Descolonización de Naciones Unidas, uno de los principales ámbitos donde la Argentina sostiene su reclamo de soberanía.
Las declaraciones se produjeron este jueves durante una conferencia de prensa en el Palacio San Martín, junto al canciller Pablo Quirno, antes del encuentro que Landau mantendrá el viernes con Milei en la Casa Rosada. Las diferencias quedaron expuestas pese al estrecho alineamiento político y económico entre ambos gobiernos.
Las sanciones por Malvinas que preocupan a Washington
El primer desacuerdo gira alrededor del proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, impulsado por el Gobierno argentino para endurecer las sanciones contra empresas que desarrollan actividades económicas no autorizadas en las islas Malvinas.
La iniciativa apunta especialmente a la británica Rockhopper y la israelí Navitas, responsables del proyecto petrolero Sea Lion, al norte del archipiélago. Sin embargo, las sanciones también podrían alcanzar a otras compañías por sus vínculos comerciales con esas petroleras, lo que despertó objeciones entre empresas estadounidenses y motivó gestiones diplomáticas de Washington.
«Nosotros estamos obviamente viendo los intereses de nuestras empresas. Es natural que cualquier país se preocupe por eso, pero quiero destacar que nosotros respetamos el proceso legislativo de la gran nación argentina», afirmó Landau ante una consulta de La Nación.
El embajador estadounidense, Peter Lamelas, ya había transmitido a funcionarios argentinos las objeciones de Washington por la amplitud de las sanciones contempladas en el proyecto.
La controversia también llegó al Congreso. Esta semana, el oficialismo suspendió el plenario de las comisiones de Defensa Nacional, Legislación Penal y Relaciones Exteriores de Diputados, en medio de las observaciones estadounidenses y las dificultades para alcanzar acuerdos con los bloques aliados.
Quirno defendió la iniciativa y sostuvo que la legislación vigente no ofrece herramientas suficientes para proteger los intereses argentinos. Aclaró que el proyecto «no va en contra de nadie en particular» y planteó que las empresas deberán elegir entre invertir legítimamente en el continente o participar de operaciones que la Argentina considera ilegales en Malvinas.
EEUU también quiere eliminar el Comité de Descolonización
El segundo desacuerdo involucra a Naciones Unidas. La administración Trump propuso disolver el Comité Especial de Descolonización, conocido como Comité de los 24, donde la Argentina presenta anualmente su reclamo para que el Reino Unido acepte negociar la soberanía de Malvinas.
Landau respaldó esa posición y la vinculó con las reformas de organismos multilaterales que impulsa Washington.
«No es ningún secreto que parte de nuestra agenda en la administración es la reforma de instituciones multilaterales como lo es las Naciones Unidas. Ahí hay una enorme variedad de comités que a través de años no han hecho casi nada«, señaló.
El funcionario pidió que la propuesta no se interprete como una decisión dirigida contra el reclamo argentino. También cuestionó al comité por adoptar posiciones que consideró «bastante radicales» en asuntos relacionados con Estados Unidos, entre ellos Puerto Rico.
Quirno reconoció la importancia del organismo para la diplomacia argentina, pero relativizó las consecuencias de su eventual eliminación.
«Claramente es un foro que a nosotros nos interesa, porque es un foro donde nosotros anualmente realizamos este reclamo, pero en la eventualidad que cese de existir, eso no tiene ningún tipo de mella en nuestro reclamo, porque el reclamo es a nivel mundial», sostuvo.
El canciller argumentó que la posición argentina también se apoya en resoluciones de la Asamblea General de Naciones Unidas, cuya validez no depende de la continuidad del comité.
Inversiones y respaldo político a Milei
Más allá de las diferencias por Malvinas, Landau destacó la relación bilateral. «No hay otro país en todo el mundo con el cual estemos tan alineados», sostuvo, y elogió las políticas económicas del Gobierno argentino.
La conferencia también abordó el respaldo estadounidense a Milei de cara a las elecciones de 2027. Quirno rechazó que exista una exigencia electoral concreta y aseguró que «el único condicionamiento que hay es que sigamos haciendo lo que estamos haciendo», en referencia al orden macroeconómico, el equilibrio fiscal y las políticas favorables a la inversión.
La visita dejó además compromisos de cooperación: USD 7,5 millones para programas contra el narcotráfico en la Argentina, hasta USD 10 millones para combatir la trata y explotación de menores y USD 15 millones para desarrollar un centro de operaciones de ciberseguridad.
Ambos países también avanzan con el Corredor Andes-Atlántico, que contempla explorar financiamiento estadounidense de hasta USD 7.000 millones para proyectos elegibles, y continúan las negociaciones para incorporar a la Argentina al programa de exención de visas.
Landau será recibido este viernes 23 de octubre por Milei en la Casa Rosada, antes de la visita del vicepresidente estadounidense, JD Vance, prevista para noviembre. El encuentro tendrá como telón de fondo una alianza estratégica que, en la cuestión Malvinas, enfrenta los intereses de las empresas norteamericanas con la defensa argentina de sus derechos soberanos.

