El gobierno provincial logró atraer a cinco potenciales compradores del insumo estratégico producido en la Planta Industrial de Agua Pesada de Arroyito, inactiva desde 2017. La convocatoria se da en medio de la falta de definiciones de Nación y busca sentar las bases para una futura reactivación.
El gobierno de Neuquén dio un nuevo paso en su intento por reactivar la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP), ubicada en Arroyito, al lograr que cinco empresas internacionales respondieran a la convocatoria provincial lanzada para identificar potenciales compradores del insumo.
La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Planificación y la Empresa Neuquina de Servicios de Ingeniería (ENSI), busca abrir una vía de negociación directa con actores del mercado nuclear mientras persiste la falta de definiciones del gobierno nacional respecto del futuro del complejo, paralizado desde 2017.
Según confirmaron fuentes oficiales, las cartas de intención recibidas no implican contratos de venta, pero sí establecen compromisos de cooperación comercial por plazos de hasta siete años, vinculados a las dos líneas de producción de agua pesada que posee la planta.
Los nombres de las compañías se mantienen bajo acuerdos de confidencialidad, aunque se mencionó que entre las interesadas figuran firmas de Canadá, China y Europa, vinculadas al desarrollo y mantenimiento de reactores nucleares. Entre las citadas previamente por el Ejecutivo provincial figuran Isowater, Candu Energy, Wuhan Spectral Isotope Technology y Merk, todas con trayectoria en el rubro energético y nuclear.
El plazo para la presentación de cartas de intención, inicialmente fijado para el 15 de septiembre, fue extendido hasta el 30 por motivos logísticos y administrativos. Pese a la demora, en el gobierno provincial celebran el resultado como una señal de respaldo al interés internacional por el proyecto neuquino.
“La planta tiene capacidad y conocimiento técnico únicos en la región. Con esta convocatoria, Neuquén demuestra que está dispuesta a liderar el proceso de reactivación sin depender de los tiempos de Nación”, señalaron desde el entorno del ministro de Planificación, Rubén Etcheverry.
La reactivación de la PIAP —que permanece inactiva desde hace casi una década— demandaría una inversión multimillonaria y un plazo de ejecución estimado de al menos dos años. Aun así, el gobierno provincial considera que la captación de socios y compradores es una condición clave para garantizar la sustentabilidad del proyecto.
Con esta jugada, Neuquén busca reposicionar la PIAP en el mapa energético y tecnológico nacional, al tiempo que envía un mensaje político: la provincia está decidida a avanzar en la gestión de sus recursos estratégicos, aun frente a la falta de acompañamiento financiero de la administración central.
Fuente: Diario Neuquino


