Perdía 1-0 hasta los 85 minutos, pero Enzo Fernández y Lautaro Martínez cambiaron la historia. La Scaloneta mostró carácter, reaccionó en el momento justo y volvió a meterse en una final del mundo.
La Selección argentina volvió a escribir una página dorada de su historia. Cuando parecía que el sueño se escapaba, el equipo de Lionel Scaloni reaccionó con el orgullo de campeón, remontó un partido que tenía cuesta arriba y derrotó 2-1 a Inglaterra en Atlanta para clasificarse a la final del Mundial 2026, donde enfrentará el próximo domingo a España en Nueva Jersey.
El conjunto albiceleste sufrió el gol de Anthony Gordon en el mejor momento propio, pero nunca perdió la calma. Empujó, insistió y encontró premio en los últimos minutos con un potente remate de Enzo Fernández y el oportunismo de Lautaro Martínez, que volvió a aparecer cuando más lo necesitaba la Selección.
Argentina sigue sin perder una semifinal mundialista y tendrá la posibilidad de defender el título conseguido en Qatar 2022, «por Malvinas, por el Diego, por la última de Leo«.
Inglaterra golpeó primero, pero Argentina nunca dejó de competir
El encuentro comenzó con una Argentina incómoda. Inglaterra presionó alto, marcó hombre a hombre a cada receptor argentino y obligó al equipo de Scaloni a abusar del pelotazo para salir de su campo.
Durante los primeros minutos, los ingleses encontraron espacios por las bandas, especialmente con las constantes proyecciones de Djed Spence, la gran figura del primer tiempo. El lateral complicó a Nahuel Molina y generó las mejores aproximaciones de los europeos, mientras Jude Bellingham aparecía entre líneas para acelerar cada ataque.
La Albiceleste respondió desde el orden. Con un 4-5-1 muy compacto, Julián Álvarez retrocedió para colaborar por la izquierda, Lionel Messi quedó libre para conectar el juego y Enzo Fernández junto a Leandro Paredes cerraron espacios en el centro.
Pese al dominio territorial inglés, las situaciones claras fueron escasas. Emiliano Martínez apenas intervino en un centro de Reece James y un cabezazo de John Stones pasó muy cerca del palo.
Con el correr de los minutos Argentina logró equilibrar el desarrollo. Encontró profundidad cuando buscó a Giuliano Simeone por derecha y cuando Tagliafico apareció por sorpresa por izquierda, un movimiento que Scaloni pidió de manera insistente desde el banco.
La más clara llegó tras una recuperación del Cuti Romero que terminó con Messi conduciendo un ataque prometedor, aunque la jugada se diluyó por centímetros. Luego, un potente remate de Enzo Fernández desde afuera del área obligó a Jordan Pickford a intervenir.
Fue un primer tiempo intenso, friccionado y muy táctico. Inglaterra generó más vértigo por los costados, pero Argentina respondió con disciplina defensiva y mostró que podía lastimar cada vez que encontraba espacios.

El golpe inglés llegó en el mejor momento argentino
El inicio del complemento mostró una versión mucho más agresiva de la Selección. Apenas comenzado el segundo tiempo, un pelotazo de Dibu Martínez encontró a Julián Álvarez, que tuvo dos oportunidades consecutivas para abrir el marcador, pero Pickford respondió con una gran atajada y luego un defensor salvó sobre la línea.
Argentina adelantó metros, presionó alto y comenzó a dominar el partido. Julián empezó a moverse por todo el frente de ataque, Messi encontró más libertad y Molina junto a Simeone profundizaron por el sector derecho.
Cuando el dominio argentino parecía consolidarse llegó el golpe inesperado.
A los 54 minutos, Harry Kane metió un preciso envío largo a espaldas de Tagliafico. El rebote favoreció a Morgan Rogers, que envió un centro al segundo palo para que Anthony Gordon apareciera sin marca y empujara el 1-0.
El gol no reflejaba lo que sucedía en el campo. Inglaterra aprovechó prácticamente su primera llegada clara del complemento y encontró una ventaja que modificó el escenario. Pero, no siempre gana el que pega primero…
La reacción de un campeón
Lejos de desordenarse, Argentina asumió el protagonismo absoluto.
Scaloni adelantó las líneas y la Selección comenzó a jugar plenamente en campo rival. Inglaterra se replegó cada vez más cerca de Pickford, renunció a la posesión y apostó únicamente al contragolpe.
Las situaciones empezaron a multiplicarse.
Nicolás González obligó a una gran respuesta del arquero inglés con un cabezazo a quemarropa. Poco después, Alexis Mac Allister conectó otro centro y volvió a exigir al guardameta.
Los cambios del entrenador argentino terminaron potenciando el ataque. Gonzalo Montiel aportó profundidad por derecha, Rodrigo De Paul le dio mayor dinámica al mediocampo y Lautaro Martínez ingresó para poblar el área en los minutos finales. Argentina ya merecía el empate.
Enzo rompió el muro y Lautaro desató la locura
La recompensa llegó a los 85 minutos. Tras una jugada iniciada por Lionel Messi, la pelota salió hacia Rodrigo De Paul, volvió al capitán y terminó en la puerta del área para Enzo Fernández, que sacó un derechazo formidable imposible para Pickford y estableció el 1-1.
El gol terminó de inclinar el partido. Inglaterra quedó golpeada, perdió seguridad y Argentina supo que podía ganarlo.
Ya en tiempo de descuento, un nuevo avance encontró primero un remate de Mac Allister que dio en el palo. La jugada continuó, Messi volvió a recibir por la derecha y, con su pierna menos hábil, lanzó un centro perfecto para que Lautaro Martínez anticipara a toda la defensa inglesa y decretara el 2-1 a los 92 minutos. Fue el premio para un equipo que nuevamente, eligió creer.
Un triunfo construido desde el carácter
Más allá de los goles, Argentina sostuvo su victoria desde la personalidad colectiva.
Cristian Romero volvió a ser decisivo en cada anticipo, Enzo Fernández manejó los tiempos del mediocampo y terminó siendo el héroe del empate, mientras Julián Álvarez realizó un enorme desgaste para ofrecer siempre una salida ante la presión inglesa.
Messi volvió a ser el futbolista que dio claridad cuando el partido se volvía caótico. Cada intervención suya permitió respirar a la Selección y el centro del segundo gol volvió a demostrar su jerarquía en el momento más caliente de la noche.
Scaloni también acertó desde el banco. Los ingresos refrescaron al equipo y permitieron sostener una presión constante que terminó quebrando a un rival que defendió demasiado cerca de su arquero.
La reacción de los medios ingleses a la histórica remontada de la Selección argentina en semifinales del Mundial
Diarios y portales de Inglaterra y el resto de Europa se hicieron eco de la victoria albiceleste en los minutos finales del partido.
Diarios como Daily Mail y Telegraph apuntaron al “corazón roto” de los fanáticos por la remontaba, con imágenes del lamento de los futbolistas de los “Tres Leones”.
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Daily Star tituló: “Todo se acabó”. Otro resultado negativo impacta a la selección inglesa en una Copa del Mundo, tal como ocurrió en 2018 y 2022.


The Sun y BBC cerraron sus respectivas crónicas utilizando la palabra “crueldad” por la agónica definición del encuentro en Atlanta.



El conjunto de Thomas Tuchel enfrentará este sábado a Francia para definir el tercer y cuarto puesto del Mundial 2026, mientras que Argentina y España se disputarán el título el domingo en Nueva Jersey.


Ahora espera España
Con la clasificación consumada, Argentina defenderá el título mundial frente a España, que horas antes eliminó con autoridad a Francia por 2-0.
La Albiceleste volverá a disputar una final del mundo con la ilusión intacta. Porque cuando parecía derrotada encontró respuestas. Porque volvió a demostrar que este equipo compite hasta el último segundo. Y porque, una vez más, dejó claro que nunca conviene dar por vencido al campeón del mundo.


