El Banco Central puso un mecanismo que permite a bancos y financieras debitar las cuotas directamente de la cuenta donde fue depositado el crédito. La modalidad reemplaza al DEBIN para estos cobros
El Banco Central activó este lunes 31 de agosto, el nuevo mecanismo para cobrar las cuotas de determinados créditos directamente desde una cuenta bancaria o virtual. Se trata del Cobro con Transferencia (CCT), una herramienta impulsada por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) que busca reemplazar al sistema de Débito Inmediato (DEBIN) para el pago de préstamos.
La modalidad permite que el prestamista debite automáticamente el importe de una cuota desde una cuenta previamente determinada, siempre que el cliente haya dado su consentimiento.
La medida fue establecida por el BCRA en marzo y las entidades tuvieron plazo hasta el 31 de agosto para adaptar sus sistemas. Sin embargo, desde el sector bancario anticiparon que su utilización podría ser limitada debido a las condiciones que establece la normativa.

1. Qué es el nuevo Cobro con Transferencia
El CCT es un mecanismo mediante el cual una persona que toma un crédito autoriza al banco o proveedor no financiero que otorgó el préstamo a cobrar las cuotas directamente de una cuenta determinada.
A diferencia de una transferencia manual, el pago se realiza de manera automática cuando llega la fecha correspondiente.
El sistema está pensado para facilitar el cobro de préstamos y, al mismo tiempo, establecer mayores controles sobre los débitos automáticos.
2. Solo se puede debitar de la cuenta donde se depositó el préstamo
Uno de los puntos centrales de la nueva modalidad es que el prestamista únicamente podrá cobrar desde la cuenta en la que originalmente desembolsó el crédito.
Esto limita considerablemente el alcance del mecanismo. Por ejemplo, si una financiera deposita el dinero de un préstamo en una determinada cuenta bancaria, posteriormente podrá utilizar ese mismo canal para cobrar las cuotas.
No podrá, en cambio, elegir libremente otra cuenta del cliente para intentar recuperar el dinero.
3. El cliente debe autorizar el débito
El CCT exige que exista un consentimiento expreso del titular de la cuenta.

La autorización debe realizarse antes de que comiencen los débitos y se otorga una única vez para el esquema de cobro establecido.
Esto busca evitar que una entidad pueda retirar dinero de una cuenta sin que el usuario haya aceptado previamente la operación.
4. El consentimiento se puede cancelar
Otro aspecto importante para los usuarios es que la autorización no es irreversible.
El cliente puede dar de baja el consentimiento de manera inmediata, tanto ante el prestamista como frente al proveedor de la cuenta desde la cual se realizan los débitos.
Por lo tanto, la persona mantiene la posibilidad de revocar la autorización otorgada para el cobro mediante este sistema.
5. Habrá un límite de intentos para cobrar cada cuota
La normativa también establece límites para evitar que una cuota impaga genere una sucesión permanente de débitos.
El prestamista tendrá un primer intento de cobro y podrá realizar hasta dos reintentos adicionales, uno a las 48 horas y otro a las 96 horas.
De esta manera, el mecanismo fija una cantidad máxima de intentos para cada cuota y busca evitar prácticas consideradas abusivas.
6. El banco deberá avisar antes de realizar el débito
Los clientes también deberán recibir una notificación previa.
Los prestamistas tienen la obligación de informar por medios electrónicos durante el día hábil anterior a la fecha en que se realizará el débito.
Así, el usuario podrá conocer anticipadamente que se efectuará el cobro y cuál será el movimiento previsto sobre su cuenta.
7. El sistema tiene límites para evitar el sobreendeudamiento
El nuevo mecanismo también incorpora una restricción vinculada con el nivel de endeudamiento.
Al momento de otorgarse el préstamo, la relación entre la cuota y los ingresos del solicitante no podrá superar el 30%.
La intención es evitar que los créditos generen un nivel de obligaciones que resulte difícil de afrontar para el consumidor.
Además, el CCT admite únicamente el cobro de cuotas fijas e iguales durante toda la duración del contrato.
8. Quiénes pueden utilizar el CCT y quién responde ante un fraude
El mecanismo no está abierto a cualquier empresa o persona. Solo pueden utilizarlo entidades financieras y proveedores no financieros de crédito habilitados por el BCRA.

La normativa también establece que, ante situaciones de fraude, la responsabilidad recaerá sobre el prestamista. El objetivo es generar mayores incentivos para que las entidades controlen las operaciones y utilicen el sistema de manera responsable.
Además, se fijó un esquema de remuneración con un arancel mínimo del 0,6%, que deberán afrontar los prestamistas y que será distribuido entre los participantes del sistema.
Por qué los bancos anticipan poco uso
Aunque el CCT comenzó a funcionar, las entidades bancarias no esperan que se convierta inmediatamente en una herramienta de uso masivo.
El principal obstáculo está relacionado con la cuenta desde la cual puede efectuarse el cobro. Como el débito solo puede realizarse sobre la cuenta donde fue desembolsado el préstamo, los bancos deberían depositar los créditos en cuentas que posteriormente tengan fondos disponibles para pagar las cuotas.
Desde el sector señalan que esto puede generar dificultades, especialmente cuando el préstamo es depositado en una billetera virtual. En muchos casos, los usuarios transfieren rápidamente el dinero disponible hacia fondos de inversión o cuentas remuneradas, por lo que la cuenta original podría no tener saldo cuando llegue el momento de pagar.
Por ese motivo, las entidades consideran que el nuevo sistema podría tener mayor utilidad para financieras que ya depositan sus préstamos directamente en cuentas bancarias, mientras que su utilización entre bancos y billeteras podría ser más acotada.
El CCT no cambia la situación de quienes ya están atrasados
La implementación del nuevo mecanismo tampoco significa que las personas que actualmente tienen cuotas vencidas comiencen a ser debitadas automáticamente mediante este sistema.
El CCT fue diseñado y aprobado en marzo, antes de que se profundizaran los problemas de morosidad. Por lo tanto, quienes ya tienen dificultades para pagar sus créditos no experimentarán un cambio automático en su situación por la entrada en vigencia de esta herramienta.
El nuevo esquema apunta principalmente a establecer una modalidad regulada de cobro para nuevos créditos, con límites sobre los débitos, obligación de informar al cliente y posibilidad de revocar el consentimiento.
En definitiva, el debut del Cobro con Transferencia introduce una nueva alternativa para el sistema financiero, pero su alcance dependerá de cuánto decidan utilizarla bancos, financieras y proveedores de crédito. Por las restricciones sobre la cuenta que puede debitarse y la disponibilidad de fondos, el propio sector anticipa que su implementación será gradual y, al menos inicialmente, tendrá un alcance reducido

