Con esfuerzo, compañerismo y una campaña impecable, la Albiceleste conquistó un título histórico en Hungría y dejó una huella imborrable en el deporte nacional.
Otra coronación de gloria. La selección argentina de básquet para atletas con síndrome de down ganó el Mundial que se celebró en Hungría. Tras mantenerse invicto durante toda la cita mundialista, este viernes el conjunto albiceleste se alzó victorioso en la final ante Turquía.
No todas las gestas deportivas se miden por la cantidad de espectadores o la repercusión mediática. Algunas trascienden por el mensaje que dejan. Eso ocurrió con la Selección Argentina de básquet para atletas con síndrome de Down, que se consagró campeona del mundo en Hungría y escribió una de las páginas más emotivas del deporte albiceleste.
El equipo nacional llegó al certamen con la ilusión de dar un paso más respecto a temporadas anteriores y terminó superando todas las expectativas. Con una actuación sólida de principio a fin, los argentinos fueron construyendo su camino partido tras partido hasta alcanzar la gran final, donde volvieron a demostrar carácter y compromiso para quedarse con el máximo premio.
La consagración frente a Turquía desató una celebración que cruzó fronteras. No se trató solamente de una victoria deportiva, sino también del reconocimiento a años de trabajo, inclusión y crecimiento de una disciplina que sigue ganando espacio y visibilidad. Cada punto convertido y cada defensa tuvieron detrás incontables horas de entrenamiento y sacrificio.
Primer trofeo
Es la primera vez que l a selección argentina de básquet para atletas con síndrome down sale campeona en una cita mundial, contó la mamá de Bautista. En 2025 habían logrado el segundo puesto en una competencia en Italia.
Ahora no solo salieron campeones, sino que se mantuvieron invictos durante todo el Mundial. En el debut, vencieron a Hungría por 36-8. Luego, superaron a Turquía por 29-14 y en su tercera presentación le ganaron a Finlandia 34-14.

El único representante de la provincia de santa fe es Bautista Hernández
El título mundial representa además una revancha deportiva para un grupo que venía de rozar la gloria en competencias anteriores. Esta vez, el desenlace fue diferente: la bandera argentina flameó en lo más alto y los jugadores pudieron festejar una conquista que ya forma parte de la historia grande del deporte adaptado nacional.

En la gran final, la selección argentina le volvió a ganar a Turquía por 23 a 18 y se alzó con el gran premio.
Los 12 jugadores del conjunto albiceleste pertenecen a la Federación Argentina de Deportes para Atletas con síndrome de Down (Fadasd). Las edades de los atletas son variadas y van de los 18 a los 41 años. Hay deportistas de diferentes partes del país, como Córdoba, Buenos Aires, Tucumán y Capital Federal.



