En 2027, será la primera elección desde 1963 en la que el partido provincial no presentará candidato. Tras la derrota de 2023 frente a Rolando Figueroa, la fuerza admite que no cuenta con un postulante propio para disputar el Ejecutivo neuquino y evalúa un nuevo posicionamiento
Por Francisco Poppe – INFOBAE
Mientras las distintas fuerzas políticas comienzan a ordenar sus estructuras y a delinear alianzas de cara a las elecciones de 2027, el histórico Movimiento Popular Neuquino (MPN) confirmó que, por primera vez en más de seis décadas, no presentará un candidato propio para disputar la gobernación.
La decisión representa un punto de inflexión para el partido que gobernó Neuquén durante décadas y que construyó alrededor de su estructura territorial una de las identidades políticas más fuertes del país. El anuncio generó malestar entre dirigentes y afiliados, algunos de los cuales cuestionaron públicamente la estrategia de la conducción e incluso anticiparon la posibilidad de competir por fuera de la estructura partidaria.
El escenario abre, además, una discusión sobre el futuro del MPN y su rol dentro del nuevo mapa político neuquino, marcado por la aparición de nuevos espacios y por el liderazgo del gobernador Rolando Figueroa.
Figueroa, fundador de Comunidad y principal referente de la coalición La Neuquinidad, buscará un segundo mandato al frente de la provincia. El mandatario confía en sumar el acompañamiento de sectores del MPN, partido al que perteneció hasta el lanzamiento de su propia estructura política.

Rolando Figueroa buscará la reelección como gobernador de Neuquén con Comunidad y la coalición La Neuquinidad (Fabian Ceballos)
Las autoridades partidarias anticiparon que el MPN no presentará un candidato a gobernador, aunque la oficialización formal de esa decisión fue postergada para fin de año. La fuerza, de todos modos, podría participar de otros desafíos electorales durante 2027.

A principios de septiembre, Gabriel Álamo, recientemente asumido como presidente del MPN, planteó públicamente que el partido no está en condiciones de presentar un candidato con posibilidades competitivas para la gobernación. En ese contexto, sostuvo que la estrategia podría pasar por evitar una nueva fragmentación del voto y sumarse al espacio político que conduce Figueroa.
La definición expone el proceso de reconfiguración que atraviesa el histórico partido provincial desde la derrota electoral de abril de 2023. Después de aquel resultado, la estructura partidaria dejó de funcionar de manera orgánica, aunque hasta la llegada de Álamo a la conducción había quedado en manos de los ex gobernadores Jorge Sapag y Omar Gutiérrez, titulares de la Convención y de la Junta de Gobierno, respectivamente.

El dato adquiere una dimensión política particular por el peso histórico del MPN. Desde su debut electoral, en 1962, la fuerza neuquina se impuso en 13 de las 14 elecciones provinciales en las que presentó candidatos. La derrota de 2023, cuando Figueroa llegó a la gobernación, marcó el primer quiebre de esa hegemonía electoral.

La elección de 2027 será la primera desde 1963 sin un candidato del MPN para la gobernación neuquina (Fabian Ceballos)
En aquella elección, Figueroa obtuvo el 35,6% de los votos y derrotó al candidato del MPN, Marcos Koopmann, que alcanzó el 33,5%. Detrás quedaron Ramón Rioseco, del Frente de Todos; Carlos Eguía, de La Libertad Avanza; y Pablo Cervi, entonces candidato de Juntos por el Cambio.

La elección de 2023 no sólo significó el final de una larga sucesión de gobiernos del MPN, sino también la ruptura entre Figueroa y la estructura partidaria que lo había llevado a ocupar distintos cargos institucionales. Desde entonces, el gobernador construyó su propia identidad política y consolidó una coalición que busca ocupar el centro del escenario provincial.

Fuente: Infobae Argentina

