Santino Moyano viajará en agosto para cursar el Bachillerato Internacional. Cuenta sobre sus proyectos con el teatro, el temor al desarraigo de su familia y deja un dato clave: las inscripciones para el programa ya están abiertas en la región.

Por Elena Egea – Diario RN
Santino Moyano es de Plottier, tiene 16 años y el entusiasmo de un adolescente ansioso por conocer el mundo. A los 14 años se enteró del programa United World Colleges (UWC), o Colegios del Mundo Unido, y de inmediato supo que quería participar. «En ese momento no me dejaron porque era muy chico», comentó. El año pasado se postuló, fue seleccionado y en agosto emprenderá viaje hacia la India. «Voy a conocer personas y a formarme como un agente de cambio en ese menjunje de culturas y de distintos países«, enfatizó el joven. Motivó a otros estudiantes a animarse y participar: las inscripciones para el periodo 2027 se encuentran abiertas.

¿Qué significa ser un agente de cambio? Para Santino, «es clave tener predisposición y voluntad para generar una acción». Sostuvo que se trata de conocer la realidad, criticar lo que no funciona y animarse a intervenir, ya sea a través de voluntariados, proyectos educativos o iniciativas ambientales.
A través de UWC busca empaparse de toda esa experiencia y nutrirse de otros estudiantes que tengan la misma inquietud, jóvenes dispuestos a comprometerse con la «paz mundial y la sostenibilidad», para luego llevar ese compromiso a su vida cotidiana más allá del programa.
La India: el destino que sorprendió a Santino
El proceso de selección fue extenso. Primero debió sortear exámenes virtuales y presenciales, un campamento de entrenamiento y una entrevista final. Luego llegó la confirmación y el destino elegido para él, dentro de la red de 18 colegios que integran UWC.
A Santino le tocó la India, un país con una cultura muy diversa que representará un gran desafío para adaptarse. «Yo no sabía dónde iba a quedar, no es que elegí la India o el país. De hecho, no lo había tenido en cuenta, me llamó la atención cuando me enteré», comentó.
Explicó que UWC define la sede de cada estudiante según los intereses y el perfil de cada uno. «Yo, por ejemplo, manifesté que me encantaba el teatro», resaltó el adolescente. Ahí entendió que en la India estaba el colegio ideal para él, ya que tiene una amplia oferta teatral: «Preparan hasta una obra por día. Quedé fascinado».
El teatro será su cable a tierra. En Plottier formó parte de un taller juvenil en El Zaguán, donde descubrió que subirse al escenario lo ayudaba en su vida cotidiana. «Desde que soy chico siempre me dio un montón de herramientas para desarrollarme tanto en lo social como en la expresión personal», destacó. Saber que en su nuevo colegio dedicará semanas enteras a hacer obras lo entusiasma tanto como las materias formales.

Además, ya se hizo un amigo que lo acompañará a la India: Augusto. Los dos participaron del campamento en Mendoza y, pese a que no cruzaron mucho diálogo, cuando se enteraron que irían juntos se pusieron en contacto. «Estábamos contentos porque podemos charlar algunas inquietudes, saber que vamos allá y tenemos a alguien a quien conocemos. No estamos del todo solos”, contó Santino.
No parece asustado, más bien está expectante por emprender la aventura. Sin embargo, le da cierto vértigo pensar en que se irá dos años lejos de su casa en Plottier, sus amigos y su familia. Es hijo único y, junto a sus padres, forman «un núcleo de tres». Aunque son muy unidos, valoró que ambos promovieran su independencia. Además, sabe que siempre puede volver a casa. «Un día estamos emocionados y al otro día estamos llorando porque nos vamos a separar, pero ellos siempre me acompañaron desde que soy chico en todo lo que me interesa», enfatizó.
También tiene claro que, más allá de la experiencia cultural, el desafío será académico. En la India cursará el Bachillerato Internacional, un título que no está oficialmente reconocido por la legislación argentina. Por eso, se propuso adelantar materias y cerrar cuarto año antes de viajar. La idea es irse con el ciclo lectivo al día y, si más adelante decide volver, rendir quinto y obtener el título de bachiller argentino.
Mientras tanto, deja abierto el futuro. Le interesan las carreras vinculadas a la comunicación y sabe que UWC le abrirá puertas en universidades del exterior, pero prefiere “vivir esta experiencia al máximo” antes de definirlo.
Antes de irse, Santino insiste en algo: quiere que otros chicos y chicas de Neuquén, Río Negro y la Patagonia sepan que esta posibilidad existe y está a su alcance. «Si yo quedé puede quedar cualquiera de los que se postulan, lo único que necesitan es tener ganas y ser ustedes mismos», alentó.

La red de United World Colleges (UWC) busca jóvenes con iniciativa para cursar los últimos dos años de la escuela secundaria en un entorno multicultural. La convocatoria para el período 2027 ya se encuentra disponible a través de la página oficial de UWC Argentina.
Los interesados deben cumplir con ciertos requisitos: haber nacido entre el 1 de agosto de 2008 y el 14 de agosto de 2011, acreditar tres años de residencia en el país y cursar o haber terminado el tercer año del nivel medio.
Santino Moyano detalló que el proceso de selección es extenso y se desarrolla entre los meses de agosto y diciembre a través de cinco etapas eliminatorias. Primero, los aspirantes rinden exámenes de evaluación general tanto presenciales como virtuales.
Quienes avanzan en estas instancias participan en entrevistas personales y en un campamento de convivencia que cada año tiene una sede distinta. En este encuentro se ponen a prueba las habilidades blandas, la capacidad de argumentación y el pensamiento crítico frente a diversas situaciones. Como cierre del camino, el comité realiza una entrevista final que incluye al postulante y a su familia.
Pero el programa no se enfoca de manera exclusiva en el rendimiento escolar. “No tiene que ver con que tengas el mejor promedio o que seas súper talentoso en los deportes, sino con que te alinees con los valores de la organización como el respeto mutuo, la curiosidad, el liderazgo y el trabajo en equipo”, señaló el joven de Plottier.
Respecto al factor económico, la organización procura que el dinero no sea un impedimento para el ingreso. Durante la postulación, las familias completan formularios sobre su situación financiera para que el comité evalúe la asignación de becas parciales o completas.
Santino indicó que estos beneficios cubren la enseñanza, el alojamiento y la comida en cualquiera de las 18 escuelas distribuidas por el mundo. El transporte y los pasajes corren por cuenta de cada estudiante. Comentó que, de todas maneras, los seleccionados cuentan con tiempo suficiente para realizar colectas solidarias o actividades de recaudación.
«Lo que busca la organización es que el dinero no sea un factor limitante para quienes realmente tienen el interés y la curiosidad», aseguró Santino.

Fuente: Diario RN


