La embarcación Danstar inaugurará una conexión de abastecimiento desde Punta Arenas, en medio de diferencias por la navegación en el Atlántico Sur
La puesta en marcha de una nueva ruta marítima entre Chile y las Islas Malvinas encendió una alerta en los organismos de inteligencia chilenos, ante la posibilidad de un incidente con fuerzas argentinas.
La advertencia está vinculada con el viaje del buque mercante Danstar, que prevé conectar el puerto de Punta Arenas con el archipiélago a fines de 2026.
Los reportes de inteligencia señalan como hipótesis de máxima gravedad una eventual interceptación o captura de la nave por parte de la Prefectura Naval Argentina o la Armada Argentina.
Hasta el momento, no se informó de una decisión oficial argentina de detener el buque ni de una fecha confirmada para su partida.
Cómo será la nueva ruta comercial hacia Malvinas
El proyecto de Easter Island Naviera busca establecer un servicio periódico de abastecimiento desde Punta Arenas hacia Puerto Argentino. El Danstar, de bandera chilena, tiene una capacidad de carga de 1.389 toneladas y transportará alimentos, materiales de construcción, maquinarias y otras provisiones.
La iniciativa apunta a ampliar la participación de la Región de Magallanes en el comercio con las islas, un mercado que, según estimaciones difundidas por medios chilenos, supera los USD 20 millones anuales.
La ruta también ofrece una ventaja logística frente a Montevideo, uno de los principales puntos de abastecimiento del archipiélago: el trayecto marítimo desde Punta Arenas sería unos 1.100 kilómetros más cortos.
Por qué el recorrido genera tensión entre Argentina y Chile
El itinerario previsto contempla atravesar el Estrecho de Magallanes y continuar hacia las islas. Según medios chilenos, inicialmente se evaluó una alternativa por el Mar de Drake, pero fue descartada porque podía interpretarse como una renuncia a los derechos de navegación sobre el estrecho.
La preocupación se concentra en el tramo posterior a la salida del paso marítimo, cuando el buque ingresaría en aguas bajo jurisdicción argentina.

El trasfondo jurídico incluye normas argentinas sobre el tránsito marítimo hacia Malvinas. El Decreto 256/2010 establece que los buques que se propongan atravesar aguas jurisdiccionales argentinas con destino a las islas deben solicitar una autorización previa.
La medida forma parte de la política nacional de protección de los derechos argentinos sobre el archipiélago y sus espacios marítimos.
Por otra parte, el Tratado de Paz y Amistad de 1984 establece que Argentina debe mantener, en cualquier tiempo y circunstancia, el derecho de los buques de todas las banderas a navegar sin obstáculos por sus aguas jurisdiccionales hacia y desde el Estrecho de Magallanes.
Con el objetivo de evitar una escalada innecesaria, se determinó que el Danstar zarpará sin escolta militar chilena y con fecha exacta bajo reserva. No obstante, desde el Ejecutivo chileno reconocen que siguen de cerca cada alternativa del proyecto, advirtiendo que cualquier eventualidad durante la navegación obligará a activar una respuesta diplomática.

