Tras dos meses de investigación, el Departamento Sustracción de Automotores realizó allanamientos simultáneos. La organización utilizaba inhibidores de señal y uno de los líderes delinquía mientras cumplía prisión domiciliaria.
Tras dos meses de investigación, el Departamento Sustracción de Automotores de la Policía de Neuquén realizó allanamientos simultáneos para dar con una banda que se dedicaba al robo y entraderas. La organización utilizaba inhibidores de señal y uno de los líderes delinquía mientras cumplía prisión domiciliaria.
Luego de una minuciosa investigación que se extendió por más de 60 días, la Policía de Neuquén logró desarticular una estructura delictiva organizada que sembraba el temor en la región. La banda está vinculada a al menos ocho hechos delictivos, incluyendo asaltos a viviendas bajo la modalidad de «entraderas» y el robo de vehículos de alta gama.

El origen de la investigación: el robo en Plottier
La punta del ovillo surgió en febrero pasado, tras la sustracción de una camioneta en la ciudad de Plottier. A partir de ese episodio, los investigadores del Departamento Sustracción de Automotores detectaron un patrón: los delincuentes no actuaban al azar, sino que utilizaban vehículos de apoyo y una coordinación precisa, lo que confirmó la existencia de una asociación ilícita.
Con el avance de las tareas de campo y el análisis de cámaras de seguridad, los pesquisas lograron vincular a este grupo con otros asaltos violentos perpetrados en Centenario y Neuquén Capital.
Tecnología y planificación criminal
La banda operaba con un nivel de profesionalismo poco frecuente. Según informaron fuentes policiales, los delincuentes utilizaban inhibidores de señal para anular los cierres centralizados y alarmas.
También contaban con equipos de comunicación para coordinar los movimientos durante los robos.
Adulteración de patentes: para circular con vehículos robados sin ser detectados.
La investigación develó que actuaban con capuchas y pasamontañas para burlar las cámaras de seguridad.
Para desarticularlos, la policía debió recurrir a intervenciones telefónicas, seguimientos y el cruce de datos tecnológicos que permitieron identificar a cada integrante de la organización.

Allanamientos y un detenido con domiciliaria
Con las pruebas recolectadas, la Justicia ordenó múltiples allanamientos simultáneos. En los operativos se secuestraron armas de fuego, inhibidores, chapas patentes, llaves de vehículos, indumentaria y el rodado utilizado para cometer los ilícitos.
Varias personas fueron notificadas de su imputación y quedaron a disposición de la Justicia. Un dato que causó indignación entre los investigadores fue que uno de los principales involucrados se encontraba cumpliendo una condena de prisión domiciliaria al momento de cometer los nuevos delitos, lo que complicará severamente su situación procesal.
«Este procedimiento demuestra la capacidad investigativa del personal policial para combatir el delito organizado y devolver la tranquilidad a los vecinos de la zona», destacaron desde la fuerza provincial.
Fuente: Diario RN


