El intendente de Plottier, Luis Bertolini, habló por primera vez tras la polémica generada por su ausencia en la audiencia de formulación de cargos. Defendió su accionar, rechazó las acusaciones en su contra y aseguró que la causa tiene un trasfondo político.
El intendente de Plottier, Luis Bertolini, se refirió públicamente a la causa judicial que lo investiga y que derivó en el anuncio del fiscal Pablo Vignaroli de solicitar su prisión domiciliaria. En diálogo con LM Neuquén, el jefe comunal negó haber cometido irregularidades y sostuvo que enfrenta una “persecución política” destinada a apartarlo de su cargo.
“Yo lo único que tengo es una notificación para formularme cargos y un informe de la pericia contable que recibí el 10 de abril, donde en ningún momento se habla de fraude ni se corrobora nada que me pueda imputar”, afirmó Bertolini.
El intendente explicó que su ausencia en la audiencia se debió a un problema de salud y cuestionó que se haya intentado sobredimensionar esa situación. “Creo que fue sensata la jueza al considerar suficiente el certificado médico y no exigir la presencia de un forense, como pidió Vignaroli”, señaló.
Respecto al pedido de prisión domiciliaria, Bertolini lo calificó como un “abuso” y lo vinculó directamente con una intencionalidad política. “No entiendo el intento de medidas de coerción de detenerme en mi domicilio. Creo que es una medida de persecución política”, expresó.
El jefe comunal subrayó que la Municipalidad colaboró desde el inicio con la investigación y que la Fiscalía ya cuenta con todos los elementos necesarios. “Se llevaron mis computadoras y teléfonos personales. No sé qué es lo que quieren que entorpezca. Por eso considero que es un abuso”, insistió.
La causa judicial se centra en contrataciones municipales, particularmente con la empresa Valco, dedicada a tareas de mantenimiento urbano. Bertolini defendió la legalidad de esos contratos y aseguró que podrá demostrarlo en el proceso.
También se investiga un decreto vinculado a la condonación de tasas municipales en el barrio privado Los Canales. El intendente explicó que su intención fue ordenar una situación histórica y reconoció que la redacción del decreto pudo haber generado interpretaciones erróneas.
En paralelo, el Concejo Deliberante analiza un pedido de juicio político en su contra. Bertolini cuestionó el procedimiento y adelantó que lo impugnará si avanza.
A pesar del conflicto judicial y político, el intendente aseguró que continúa al frente de la gestión municipal y que recibe respaldo de vecinos y parte del cuerpo deliberativo.
“Sigo trabajando con el equipo, firme, no aflojo. Aunque me acompañen o no, siempre hay intereses políticos que van en contra de los vecinos”, concluyó.

Fuente: Diario LMN


