Las principales petroleras del país acordaron congelar los precios de las naftas y el gasoil por 45 días. Los valores que se muestran en la foto de portada corresponden a las estaciones de servicio de la ciudad de Plottier, Neuquén.
Las principales compañías petroleras de Argentina resolvieron mantener sin cambios los precios de las naftas y el gasoil durante al menos 45 días, en línea con la decisión adoptada previamente por YPF. La medida busca amortiguar el impacto de la suba internacional del crudo y otorgar previsibilidad al mercado interno.
El acuerdo tendrá alcance nacional y regirá por un mes y medio, en un contexto marcado por la caída de la demanda y la volatilidad del mercado energético global. El objetivo es evitar un traslado inmediato de los aumentos internacionales a los surtidores.
Según lo establecido, las operaciones internas del sector tomarán como referencia el valor del crudo correspondiente a marzo. De esta manera, aunque los productores continúen facturando al precio internacional vigente, las refinadoras pagarán sobre la base anterior.
Precio del barril de petróleo
Este jueves 9 de abril, el petróleo Brent cotiza en torno a los 96,86 dólares por barril.
La incógnita es qué ocurrirá si se alcanza un acuerdo internacional que reduzca la tensión geopolítica y el precio retrocede: ¿las petroleras argentinas mantendrán el congelamiento por 45 días o ajustarán sus valores en función de la baja?
Medidas del Gobierno
En paralelo, el Gobierno nacional dispuso postergar hasta el 1 de mayo la actualización de los impuestos sobre los combustibles líquidos y al dióxido de carbono. La decisión fue oficializada mediante el Decreto 217/2026, publicado en el Boletín Oficial.
Posición de YPF
YPF había implementado previamente el congelamiento de precios en medio de la escalada bélica, cuando el barril superó los 100 dólares. La compañía ratificó que sostendrá la medida durante 45 días para evitar un impacto brusco en los surtidores y amortiguar la volatilidad del mercado.
El presidente de la empresa, Horacio Marín, explicó que la decisión apunta a sostener la demanda: trasladar completamente la suba internacional “hubiera generado una caída fuerte del consumo”, lo que resultaría contraproducente tanto para la compañía como para los usuarios.


