Preocupación por el déficit persistente y la falta de acuerdos políticos en la principal economía mundial

Héctor Medina – BAE Negocios
La economía de Estados Unidos avanza hacia un escenario de creciente fragilidad fiscal. Así lo advierte un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI), firmado por el economista Alan J. Auerbach, que señala que la relación deuda/PIB se acerca a máximos históricos de posguerra, sin los factores de alivio que permitieron estabilizar las cuentas al concluir la Segunda Guerra Mundial.
La ausencia de un recorte significativo del gasto en defensa y la presión demográfica sobre el sistema previsional agravan el cuadro y elevan el riesgo fiscal en el mediano plazo.
De acuerdo con la publicación, el deterioro responde, en gran medida, a dos shocks recientes: la crisis financiera global y la pandemia de COVID-19. Ambos episodios dispararon el gasto público y redujeron los ingresos, con paquetes de estímulo que consolidaron un sendero de déficit elevado. A diferencia de otras etapas históricas, la capacidad de corrección luce limitada por el tamaño actual del Estado y por un contexto político más fragmentado.

Escenario cambiante
El informe señala que la polarización en Washington bloquea cualquier intento de consolidación fiscal. Los republicanos rechazan subas de impuestos, mientras que los demócratas resisten recortes del gasto social.
Es más, contra toda advertencia, el presidente Donald J. Trump y un Congreso controlado por los republicanos impulsaron en 2025 la aprobación de la Ley «One Big Beautiful Bill» , con un costo estimado de 2 billones de dólares durante los próximos cinco años. Y la semana pasada, el Pentágono informó que necesitaría una asignación adicional de fondos por 200.000 millones de dólares sólo para afrontar el conflicto con Irán, todavía sin final a la vista.
Durante años, la baja de las tasas de interés moderó el impacto de la deuda. Entre 2001 y 2021, mientras la deuda se triplicó, el costo de financiamiento cayó en términos del PIB. Sin embargo, ese escenario cambió. El servicio de la deuda volvió a crecer y empieza a presionar sobre el presupuesto, en un contexto donde los costos económicos ya se manifiestan en desequilibrios externos y en el desplazamiento de inversión privada.
Deuda duplicada
El FMI advierte que la trayectoria actual podría duplicar la relación deuda/PIB en las próximas décadas. Este proceso no solo compromete la sostenibilidad fiscal, sino que también pone en duda la capacidad de Estados Unidos para responder a futuras crisis con estímulos masivos. La pérdida de margen fiscal emerge como uno de los principales riesgos geopolíticos, dado el rol del país como emisor del principal activo seguro global, es decir, el dólar y los bonos del Tesoro estadounidense.
El informe plantea dos escenarios. Uno gradual, con aumento sostenido de deuda y tasas, que obligue a un ajuste tardío. Otro más abrupto, en el que el acceso al financiamiento se encarezca de forma repentina. En ambos casos, la falta de acción política aparece como el principal factor de riesgo.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó este mes el documento de trabajo “The Impact of Debt and Deficits on Long-Term Interest Rates in the US” (WP/25/142), donde actualiza la evidencia sobre cómo la deuda y el déficit afectan las tasas de interés a largo plazo en Estados Unidos. Según el informe, en el período 1976-2025, un aumento de 1 punto porcentual del déficit proyectado sobre el PBI incrementa entre 20 y 30 puntos básicos las tasas largas. Asimismo, un alza del 10% del ratio deuda/PBI también eleva los rendimientos de largo plazo en la misma magnitud.
Un vínculo que se fortaleció tras la crisis financiera
Si bien durante las décadas de los 80 y 90 el impacto de los desequilibrios fiscales sobre las tasas fue moderado, los autores —Davide Furceri, Carlos Gonçalves y Hongchi Li— identifican un cambio de tendencia a partir de 2008. Desde la crisis financiera global, el deterioro fiscal acelerado y los niveles históricamente bajos de tasas cortas provocaron un aumento de la sensibilidad de las tasas largas a las variables fiscales.
“Nuestros resultados muestran que el vínculo entre tasas de largo plazo y deuda pública no es estable en el tiempo. Fue casi nulo durante los años de disciplina fiscal, pero se ha vuelto creciente desde entonces”, sostienen los economistas del FMI.
Estrategia metodológica y control de variables
El estudio replica y amplía el enfoque seminal de Laubach (2009), empleando expectativas de largo plazo (a cinco años) sobre deuda, déficit y tasas. Este enfoque busca evitar el sesgo de variables endógenas ligadas al ciclo económico. Además, incorpora controles adicionales como: proyecciones de crecimiento del PBI, tasa de los bonos del Tesoro a corto plazo (T-Bill 3M), crecimiento poblacional, aversión al riesgo y participación extranjera en la tenencia de deuda estadounidense.
Resultados clave
- Un aumento de 1% en el balance primario reduce las tasas largas entre 20 y 30 puntos básicos.
- El coeficiente para la deuda es de aproximadamente 0,02 a 0,03: un 10% de mayor deuda proyectada equivale a 20-30 puntos básicos más en tasas.
- La relación es robusta al control por crecimiento, expectativas de inflación y shocks recesivos.
- El efecto es más visible en los periodos post-2008 y post-COVID, como muestran las regresiones con ventanas móviles.
Implicancias para la política fiscal y monetaria
El trabajo advierte que, en un contexto donde el ratio deuda/PBI de EE.UU. supera el 100%, el aumento de las tasas de interés representa un riesgo directo para la sostenibilidad fiscal. Además, un mayor costo de financiamiento público puede derivar en efectos de desplazamiento (“crowding out”) sobre el crédito privado y la inversión.
“Los resultados implican que déficits más altos podrían traducirse en mayores tasas de interés a largo plazo y, por ende, en mayores costos de financiamiento de deuda en el futuro”, concluye el documento.
El FMI advierte que sin un giro político que habilite reformas fiscales, el deterioro se profundizará, y el riesgo fiscal será cada vez más difícil de contener.


